La vuelta a la rutina también se nota en el cuerpo
Septiembre tiene algo de segundo enero. Volvemos al trabajo, los niños al colegio, recuperamos horarios y tratamos de poner un poco de orden después de semanas en las que hemos comido, dormido y vivido a otro ritmo.
Pero mientras nuestra agenda vuelve a llenarse de obligaciones, el cuerpo no siempre se adapta a la misma velocidad.
Cansancio, dificultad para levantarnos, menor concentración, alteraciones del sueño o sensación de falta de energía son bastante habituales durante la vuelta a la rutina. Y es precisamente en esta época cuando muchas personas empiezan a preguntarnos por vitaminas y complementos alimenticios.
En Farmacia Balmes (Fuerteventura) queremos empezar por lo más importante: antes de buscar un suplemento para tener más energía, conviene revisar cómo estamos durmiendo, comiendo y organizando nuestros hábitos.
¿Por qué nos cuesta tanto volver a la rutina?
Durante las vacaciones solemos modificar nuestros horarios. Nos acostamos más tarde, las comidas cambian, hacemos más planes sociales y desaparecen algunas de las obligaciones habituales.
Cuando llega septiembre intentamos recuperar de golpe horarios, trabajo, ejercicio, alimentación y responsabilidades. Nuestro organismo necesita unos días para reajustarse.
Además, reducir las horas de sueño para intentar llegar a todo puede crear un pequeño círculo vicioso: estamos cansados, rendimos peor, necesitamos más tiempo para hacer las cosas y terminamos acostándonos todavía más tarde.
Por eso, antes de pensar en vitaminas, merece la pena empezar por la base.
El sueño: nuestro primer aliado para recuperar energía
Dormir no es tiempo perdido. Durante el sueño se desarrollan numerosos procesos fundamentales para el organismo, y tanto la cantidad como la calidad del descanso influyen en cómo nos encontramos durante el día.
Para recuperar una buena rutina después del verano puede ayudarnos mantener horarios relativamente regulares, evitar cenas excesivamente copiosas justo antes de acostarnos y reducir la exposición a pantallas durante la última parte del día.
También conviene recuperar los horarios progresivamente. Pretender pasar de acostarnos a la una de la madrugada durante las vacaciones a dormirnos a las diez el primer día de trabajo probablemente termine con nosotros mirando el techo y negociando mentalmente con el despertador.
La regularidad suele funcionar mejor que los cambios bruscos.
¿Necesitamos vitaminas al volver de vacaciones?
Aquí encontramos uno de los grandes mitos de septiembre: sentirse cansado no significa automáticamente tener una carencia de vitaminas.
Las vitaminas y minerales son esenciales para el funcionamiento normal del organismo, pero una alimentación variada y equilibrada debería ser nuestra principal fuente de nutrientes.
Algunos micronutrientes, como determinadas vitaminas del grupo B, la vitamina C, el hierro o el magnesio, participan en procesos relacionados con el metabolismo energético o la reducción del cansancio y la fatiga. Sin embargo, eso no significa que tomar cantidades adicionales vaya a proporcionarnos automáticamente más energía si nuestras necesidades ya están cubiertas.
Por eso es importante evitar la idea de “un multivitamínico y solucionado”.
Si el cansancio es intenso, aparece sin una causa aparente o se mantiene durante semanas, conviene valorar qué está ocurriendo antes de intentar taparlo con suplementación.
Suplementación: mejor con un motivo que por costumbre
Los complementos alimenticios pueden tener sentido en determinadas circunstancias, pero deben utilizarse precisamente como eso: un complemento, no como sustitutos del descanso, la alimentación o unos hábitos saludables.
En función de las necesidades individuales pueden valorarse diferentes nutrientes o formulaciones. No necesita lo mismo una persona que está retomando entrenamientos intensos que alguien que presenta dificultades para conciliar el sueño o una persona cuya alimentación es insuficiente en determinados nutrientes.
Por eso, copiar el suplemento que utiliza un amigo o comprar el producto que hemos visto en redes sociales no siempre es la mejor estrategia.
Más productos no significan necesariamente mejores resultados. Primero necesitamos saber qué queremos mejorar y si realmente necesitamos suplementar.
Alimentación y energía: volver a lo sencillo
Después de un verano con horarios más flexibles, recuperar cierta estructura en las comidas puede ayudarnos a sentirnos mejor.
No hace falta empezar septiembre con una dieta extremadamente restrictiva. Es mucho más interesante volver a una alimentación variada con presencia habitual de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y fuentes adecuadas de proteínas.
También es importante mantener una buena hidratación. En Fuerteventura, donde las temperaturas pueden seguir siendo elevadas después del verano, no debemos guardar la botella de agua junto con la sombrilla.
Y cuidado con intentar compensar el cansancio aumentando continuamente el café o las bebidas energéticas. Un consumo elevado de cafeína, especialmente durante la tarde, puede interferir con el sueño y hacer que al día siguiente volvamos a necesitar otro empujón. Otro círculo del que cuesta escapar.
Movimiento: aunque todavía no hayas vuelto al gimnasio
Recuperar la actividad física también ayuda a reconstruir nuestra rutina. Y no significa que el primer lunes de septiembre tengamos que entrenar como si estuviéramos preparando unas Olimpiadas.
Caminar, volver progresivamente al entrenamiento, utilizar las escaleras o simplemente reducir las horas que pasamos sentados ya son buenos primeros pasos.
Después de unas semanas de menor actividad, la progresión importa. El objetivo no debería ser compensar las vacaciones, sino recuperar hábitos que podamos mantener durante los próximos meses.
¿Y si sigo sintiéndome agotado?
Una cosa es necesitar unos días para recuperar horarios y otra diferente es convivir durante semanas con un cansancio intenso o inexplicable.
Si además aparecen otros síntomas, el descanso no mejora la situación o la fatiga interfiere de manera importante con tu vida diaria, es recomendable consultar con un profesional sanitario. El cansancio puede tener muchas causas y no siempre se resuelve con vitaminas.
En Farmacia Balmes podemos ayudarte a revisar tus hábitos y orientarte sobre el uso adecuado de complementos alimenticios cuando estén indicados.
La vuelta a la rutina no necesita empezar con una lista interminable de propósitos. Empieza por lo básico: dormir mejor, comer bien, hidratarte, moverte y escuchar lo que te está pidiendo tu cuerpo.
Y si necesitas suplementación, que sea con una razón y con criterio. Porque septiembre ya trae suficientes cosas en la agenda como para añadir también suplementos que quizá no necesitas.



